Las etiquetas no son para los niños

Si hubiese un niño que desde la mañana hasta la noche hiciese todo perfecto,se comportara siempre bien y, además, nunca le pusiera pegas a la comida, seguramente, sería un robot.

Cuántas veces hemos escuchado,"mi niño es muy malo"; " mi niño no para, yo diría que es hiperactivo"; " mi niño es un llorón"; "que mal estudiante es" ...  todas estas expresiones tienen connotaciones negativas, son etiquetas que sin quererlo pueden acentuar más sus comportamientos inadecuados. 

Lo niños interiorizan la cualidad que les describe, porque en su entorno se la repiten constantemente, y se comportan afín a ella porque se han dado cuenta que es una forma acertada de llamar la atención.

Los padres han de motivar positivamente los comportamientos que les gustan de sus hijos y no utilizar expresiones negativas para los desacertados.

Frases para reforzar 

  • Que bien lo has hecho, sabía que lo conseguirías
  • Confío en ti, sé que eres responsable
  • Me gusta mucho cuando...
  • Ha sido una buena idea
  • Si has conseguido esto, lo harás con todo lo que te propongas
  • No me ha gustado lo que has hecho, la próxima vez hazlo así
  • Me encanta que me ayudes
  • Me gusta cuando te ríes
  • No ha pasado nada, has de tener más cuidado
  • Gracias
  • Te quiero
  • ...

Utiliza estas frases con tu hijo en vez de utilizar etiquetas por sus comportamientos negativos, te ayudaran a que la  relación con el pequeño no sea una regañina contínua.

Sobreproteger no es querer más.

Son tan vulnerables cuando nacen que es imposible no poner en práctica el instinto de protección, ningún padre quiere que a su hijo le hagan daño, tenga hambre, pase frío, ... 


Hay progenitores que esta actitud la llevan al extremo y, aunque, el niño crece siguen estando demasiado pendientes de todo lo que hace su hijo, sin percatarse que esta forma de actuar perjudica el desarrollo en todos los ámbitos del pequeño.

Peligros de la sobreprotección:
  • Produce inseguridad en los niños
  • Miedo a lo desconocido
  • Baja autoestima
  • No terminan las actividades que conllevan esfuerzo
  • No se responsabilizan de las consecuencias de sus actos
  • Son personas inseguras y dependientes
  • No saben afrontar problemas
  • Propensos a dejarse llevar por malas compañías
  • ...
Quererlo sí, sobreprotegerlo no. Se está "preparando para la vida" y necesita aprender a solucionar conflictos por sí mismo, a perder cuando juega y superar su frustración, a levantarse sólo cuando se cae... 

Ayúdalo a desarrollarse y madurar como persona, algún día será un adulto que necesitará ser autónomo y asumir responsabilidades.

Enséñale el mundo, tú serás su mejor guía

Guardián de sus sueños, médico, enfermera, chófer, cocinero, asistente personal... y, ¿también guía turístico? ¿quién mejor que tú para enseñarle el mundo? Los niños, cuando nacen están rodeados de personas, objetos y lugares que desconocen. A partir de ese momento, empiezan a familiarizarse con el entorno que le rodea (la familia, la casa, las mascotas...).

Pero, el mundo no es sólo su entorno más cercano es mucho más amplio y, ¿quién mejor que tú para que lo conozca?


Los padres intentan transmitirle al niño sus aficiones (a practicar o seguir los deportes que les gusta, a escuchar su música, a tocar el instrumento que tocan ...) pero, lo que te voy a proponer es salir de la rutina.

 Has dejado de asistir a fiestas y eventos populares porque ya no te motivan, "todos los años es los mismo", para ti se han convertido en aburridos y monótonos y, piensas: "ya irá mi hijo con sus amigos cuando sea mayor". ¿Por qué no eres tú quien le ayude a conocerlos? ¿Quién mejor que los padres para transmitir la cultura popular?

Pero, hoy, vamos a ir un poco más allá. El ejercicio que te propongo es que, no sólo le enseñes aquello que conoces y que te gusta, si no que le ayudes a conocer el resto del mundo.

Actividades para conocer el mundo:

  • Si no sigues ni practicas ningún tipo de deporte, lleva a tu hijo a algún estadio o polideportivo dónde pueda ver cómo se juega en directo. 
  • Los museos y exposiciones te pueden resultar aburridos, para los niños es una fuente de imaginación, no dejes de visitarlos. 
  • Llévalo a ver una obra de teatro, es como ir al cine pero "con personas de verdad"
  • Escuchar  canciones con diferentes estilos de música para que se familiarice con ellos y, si queréis, ¡a bailar!
  • Las iglesias, las mezquitas, las sinagogas... son lugares de culto religioso para quien lo practican, también son cultura, no por no practicarlas han de ser desconocidas; sus edificios encierran diseños y piezas de arquitectura dignos de contemplar. No decidas por tu hijo, pensando que no le va a gustar; llévalo, cuéntale a qué habéis ido, responde sus dudas (si no sabes las respuesta búscala en internet con el teléfono o lo podéis dejar para hacerlo en casa juntos y ampliar la información) y, a la salida, pregúntale que le ha parecido.
  • ¿Cuándo fue la última vez que entraste a una biblioteca?
    De la mano de tu hijo puede ser un lugar más para visitar; si el niño nunca ha ido a una, tampoco habrá visto tantos libros a la vez. Explícale las normas (no hacer ruido, hablar en voz baja si es necesario, coger los libros prestados y devolverlos...),. Además, en muchas bibliotecas se realizan actividades para niños. Infórmate.
  • Una ruta por el centro histórico de tu localidad puede ser un buen plan para pasar el día, visitando los diferentes monumentos, plazas, calles.... El mundo tiene muchos años y antes que nosotros han habido otras culturas, cuéntaselo. No es necesario que seas historiador ni profesor para explicarle lo que ocurrió, hazlo a tu manera.
  • Las fiestas populares, las romerías... son tradiciones que han de permanecer vivas porque son parte de nuestro legado y, además,divertidas seguro que las conoces porque un día, tus padres, te las enseñaron a ti

Cualquiera de estas actividades, y otras que se te ocurran, se pueden realizar para romper con la rutina, no siempre hay que ir al parque y hacer las mismas cosas, si te lo propones puedes pasar mañanas y tardes muy divertidas llenas de imaginación y conocimientos nuevos no sólo para tu hijo, para ti también.

Las ofertas culturales y de ocio no tienen por qué suponer un desembolso económico. En tu ciudad o en las localidades de alrededor puedes encontrarlas por poco dinero e, incluso, gratis. Aquí os dejo un enlace de ideas de sitios,en Granada, para ir con los más pequeños de la casa http://conpeques.wordpress.com/agenda-conpeques/

En el colegio también les llevarán y le explicarán pero, mucho mejor, si tu participas en sus aprendizajes y, como no, le enseñas el mundo.

Si tu me gritas, yo te grito


 El binomio, SI TU ME GRITAS YO TE GRITO se puede traducir en: TE PIDO RESPETO, RESPÉTAME TU A MI. A tu hijo no le gusta que le digas las cosas gritándole de la misma manera que a ti no te gusta que te responda y, además, gritando también.



Si regañas a tu hijo por algún comportamiento que no te gusta y lo haces levantando la voz, él te contestará con el mismo tono de voz que tu has utilizado. A partir de este momento entráis en una discusión que solo os llevará a que la disputa se vuelva más acalorada y que tu estado de nervios haga que no haya tregua. . Si esto ocurre, lo mejor es parar, tú eres el adulto, si te responde no hagas lo mismo, mejor esperar a estar más tranquilos y, después ya más relajados, habláis  de por qué no te parecía bien la conducta que tenía y que fue motivo de tu enfado antes de empezar la discusión. 



Los niños desde muy pequeños imitan a los adultos, sobre todo a mamá y papá, en todo lo que dicen y en sus comportamientos. Así que, los padres han de fijarse bien en su manera de proceder porque los hijos están en constante observación de los progenitores aunque estén jugando.



Tanto es así que, los profesionales de la educación podemos afirmar que, trabajando día a día con los niños se llegan a conocer a los padres y su manera de actuar en el hogar, a través de los comportamientos de los pequeños.



Cuando el niño no atiende  la primera vez que se le llama o se le manda alguna tarea, algunos padres vuelven a repetir la orden pero esta vez levantando la voz. El niño, no es que no haya escuchado, solo está llamando tu atención, no hace caso por que, mientras repites la orden, los progenitores están pendiente  de él y sólo reaccionan cuando por fin, oyen el grito. No caigas "en su trampa" díselo una vez y vete a hacer otra cosa, si no te obedece, vuelve a decírselo, con un tono de voz normal y vete otra vez.. Si no te alteras te hará caso y se dará cuenta que de esa manera ya no puede llamar la atención.



Si, desde que los niños son pequeños, se acostumbran a que se les levante la voz por no hacer caso a la primera llamada, irán interiorizando que con esa forma de actuar, él también podrá conseguir lo que quiera.



Hasta los tres o cuatro años este tipo de acción - reacción no supondrá un problema pero sí más adelante y, sobre todo, en la adolescencia.

¿Qué hago con mi hij@ todo el día metid@ en casa?

"Otra vez lloviendo, no podremos ir al parque,¿ qué hago con mi hijo todo el día metido en casa?, aburrido y, ¡con lo pesadito que se pone cuando no podemos salir!".



¿Cuántas veces has pensado o pronunciado esta frases? Seguro que más de una vez. Es normal, que reclamen tu atención, quieren que le dediques tiempo y,si es posible, todo el que tengas . Hoy puede ser un buen día.


Vamos a intentar que no vuelva a ocurrir y que los días lluviosos y de mucho frío no se conviertan en una tortura.


Comienza el día. ¿Por qué a estos locos bajitos les gusta madrugar tanto? (están adquiriendo hábitos, ellos no distinguen los días).



La hora del desayuno. Lo tenemos todo controlado, ¿verdad?, lo hacemos todos los días. Podéis aprovechar para que pruebe alimentos nuevos, propios de la primera comida del día. Sin exigencias ni enfados; si no quiere, otro día será.



Avanza la mañana. Si se pone a ver dibujos o a jugar por su cuenta, aprovecha para hacer tus quehaceres matutinos; si no, pídele que te ayude a hacerlos por ejemplo, a hacer la cama, sacar el lavavajillas, ... a edades tempranas los niños suelen ser muy colaborativos; su ayuda no te servirá de mucho pero para él, la confianza que le das será muy importante.



Sigue la mañana. Ten en cuenta que a menos edad su atención en las actividades será más reducida y tendrás que cambiar a menudo de actividad. La paciencia es fundamental. Elige juegos que le gusten, puzzles, canciones, la pintura de dedos les encanta ( protege bien una mesa y pintad, no te preocupes si algo se mancha, se

limpia fácilmente. A partir de un año les divierte mucho) y, ¿ la plastilina? enséñale a hacer animales o, simplemente bolas y palos. Tanto la pintura de dedos como la plastilina sólo la pueden utilizar bajo vigilancia para que no se la metan en la boca, hoy es un buen día para sacarlas y jugar.


Se acerca la hora de comer. ¿Por qué no le enseñas a preparar su comida favorita? ¿seguro qué en algo te puede ayudar? Si es demasiado pequeño, puedes poner los ingredientes donde los pueda coger para ir pasándotelos. No olvides decirle lo bien que lo está haciendo mientras le cuentas el proceso de elaboración.

A continuación, poner juntos la mesa, no tengas prisa, enséñale a doblar la servilleta por la mitad para que vea que un cuadrado se convierte en un triángulo, dile a qué lado se colocan los cubiertos (así irá interiorizando los conceptos derecha - izquierda)... No pienses que tu hijo es demasiado pequeño para hacerlo o entenderlo, con escucharte será suficiente. Al finalizar, un aplauso será una buena recompensa, aunque no haya hecho nada.


A comer. Todos sentados en la mesa degustaréis la exquisita receta y elogiaréis el trabajo realizado. Cuando terminéis, toca recoger la mesa, también puede ayudar.



Hora de la sobremesa. Si tu hijo duerme después de comer, dedica ese tiempo para ti; si no es el momento de ver una película adaptada a su edad. Mientras la véis deja que exprese sus opiniones de lo que ve y también puedes explicarle lo qué está pasando y por qué. Cuando termine la película, hablad sobre ella, de los personajes, del papel que tienen, recuérdale partes que le puedan haber llamado la atención para saber qué le ha parecido... Es una buena manera de empezar a fomentar el diálogo entre padres e hijos.



A merendar. Abrir un paquete de galletas, pelar fruta o hacer un zumo, es lo que hacéis cada día. ¿por qué no algo diferente? ¿ has entrado en http://entredatilesyalbaricoques.blogspot.com.es/? podéis hacer, entre otras muchas cosas, unos caracoles muy

originales con pan de molde y crema de cacao que están exquisitos. 


Sigue la tarde. Tu hijo es incansable. Puedes elegir algún juego que no hayas hecho por la mañana o podríais disfrazaros y pintaros la cara para hacer un teatro improvisado.Seguro que tienes algún disfraz de tu hijo y el tuyo lo puedes inventar. Mientras os cambiáis, pintáis y jugáis habrá pasado casi toda la tarde.

Ahora toca lavarse bien para quitar toda la pintura, seguramente se va acercando la hora de la cena, puedes hacer que también te ayude a prepararla y repetir todo el proceso del almuerzo.


Hora de dormir. Se acaba el día, si no le cuentas cuentos antes de ir a la cama habitualmente, hoy lo puedes hacer.



Para ti, quizás, habrá sido un día agotador pero, para tu hijo habrá sido uno de los mejores días de su corta vida y sin salir de casa.




Toda esta planificación del día es para que la practiquen todos los miembros de la familia.


Mi hijo, mi terapia antiestrés

¿A qué hasta ahora sólo pensabas, o practicabas, para paliar el estrés la meditación, el yoga y demás terapias orientales?

TE PROPONGO UN EJERCICIO, EL TIEMPO LO DETERMINAS TÚ.
  • Elige un momento del día en el que tu hijo y tú no tengáis previsto salir de casa.
  • Siéntate o ponte de rodillas en el suelo en la zona de juegos de tu hijo.
  • Pregúntale a qué quiere que juguéis. En princincipio quedan descartados los juegos de mesa y los videojuegos. Si tu hijo no tiene capacidad de elegir, hazlo por él y si tienes más de un hijo intenta que se pongan de acuerdo, si no lo consiguen elegirás primero uno y después los demás.
CONDICIONES INDISPENSABLES:
  • Antes de entrar en la zona de juegos, has de dejar colgados en la percha más cercana todos los años que te sobren hasta tener la edad de tu hijo.
  • En el cajón más cercano meter todas las "preocupaciones" que tengas en la cabeza (problemas familiares, facturas, tareas por hacer... TODO).
  • Ahora dejas de ser padre para convertirte en COMPAÑERO DE JUEGOS.
  • En resumen: VUELVE A SER NIÑO

EMPIEZA EL JUEGO:

A partir de este momento, tendrás que comportarte como lo haga tu hijo (seas padre o madre); si le pone voz a una muñeca, tú se la pondrás también a otra; si hace sonidos con la boca imitando a un coche, ambulancia, tren o camión de bomberos, tú lo imitarás; si se revuelca por el suelo, te revolcarás también,... Y, muy importante, SI RÍE, TÚ REIRÁS MÁS.

La finalización del juego la marcarás tú, ¿DE VERDAD QUIERES TERMINAR? ¿ Y TU ESTRES?

Practícalo siempre que puedas, si es todos los días mucho mejor. SERÁS EL MEJOR JUEGO Y JUGUETE QUE PUEDA TENER TU HIJO.

Y, no dejes de contar y contarme tu experiencia. HÁZLO POR ÉL.


Niños con baja autoestima

La autoestima determina el concepto que el niño tenga de sí mismo y que lo diferencia de los demás.


Una sana autoestima aumenta las probabilidades de éxito social, académico y familiar.



Una baja autoestima en la infancia está relacionada con la actitud que tienen los padres hacia el niño.




¿Cómo pueden expresar los niños la baja autoestima?

  • Llaman constantemente la atención para conseguir la aprobación de los demás, interrumpen para que les presten atención.
  • Son inhibidos. Les cuesta hacer amigos, son poco participativos. Se dejan influir por los demás.
  • Tienen miedo a equivocarse. No valoran sus capacidades porque creen que no sirven.
  • Están tristes. No encuentran nada que les motive y se ilusionan con pocas cosas.
  • Si no consiguen ser los mejores se frustran de una manera desproporcionada.
  • Confían poco en sí mismos, se sienten inseguros. Tienen un gran sentido del ridículo.
  • Por muy bien que hagan las cosas no suelen estar contentos con los resultados. No se permiten errores.
  • Tienen actitud de rechazo a lo que proponen los demás.
  • No valoran sus capacidades.
  • Muestran una actitud agresiva. No saben cómo controlarse ante los ataques de ira.
  • Les cuesta solucionar los diferentes problemas con los que se encuentran, ya que son desafíos nuevos y se bloquean ante ellos.
La infancia es una etapa fundamental para el desarrollo de la autoestima. Un niño con una autoestima baja tiene muchas probabilidades de que este problema persista en la edad adulta











¿ Academia o profe particular?

¿Academia o profe particular?

Si preguntásemos a cualquier profesor/a cuál sería el sistema educativo ideal, con toda seguridad respondería que, aquella que permitiese una formación lo más individualizada posible, que atendiese a las necesidades educativas personales de cada niñ@; pero, también saben que esto es materialmente imposible y se esfuerzan para que sea lo más equitativo posible a todos sus alumn@s.


Así que, los niños y adolescentes han de adaptarse al ritmo que se marca en el aula.

¿Qué pasa cuándo mi hijo no ha superado los objetivos trimestrales? ó dicho de otra manera, ¿ qué hago con las asignaturas suspensas que trae mi hij@?

Hay una frase que usan l@s niñ@s cuando esto ocurre: "en el próximo trimestre me esforzaré más y serán mejores", pero como padres no quedáis muy convencidos y empezáis a pensar en la idea de: CLASES DE APOYO.


Antes de decidir debes tener en cuenta las siguientes premisas:

  • Facilidad del niño para distraerse
  • Capacidad de concentración
  • Tiempo para hacer deberes
  • Mejorar y aprobar asignaturas
ACADEMIA

Si decides elegirla ten en cuenta que:
  • es una buena opción para niñ@s que se concentran con facilidad
  • los grupos han de ser reducidos (menos de diez niños por aula)
  • que el tiempo sea suficiente para terminar las tareas 
  • que los grupos estén distribuidos, a ser posible, por edades
PROFE PARTICULAR

Si te decantas por esta opción:
  • Especialmente recomendado para niñ@s que se distraen con facilidad
  • Mejor en su casa que en la tuya, al principio será novedad pero terminará por no llamarle nada la atención. En tu casa hay muchos más elementos de distracción.
  • El tiempo ha de adaptarse a las necesidades del alumno
Si quieres sacarle rendimiento a cualquiera de las dos opciones, que ahorres dinero y que sea verdaderamente fructífero, haz que tu hijo siga la siguiente recomendación:

OBLIGA A TU HIJ@ A HACER LOS DEBERES EN CASA Y QUE EN LAS CLASES DE APOYO PREGUNTE Y LE AYUDEN A RESOLVER LAS DUDAS QUE LE HAYAN SURGIDO. 

Si esto no es posible, porque empiezan demasiado pronto las clases, plantéate un cambio de horarios.



Siembra normas, recoge diálogos

¿Imaginas cómo sería vivir sin normas ni límites? ¿poder hacer cada uno lo que quisiera en cualquier momento? Posiblemente, todo sería un caos y, seguramente nos faltaríamos el respeto constantemente. Pues bien, para que esto no ocurra los niños han de aprender los límites desde su nacimiento, eso sí, adaptados a su grado de desarrollo.


"ESO NO SE TOCA"

En el primer año de vida los límites estarán relacionados con los hábitos y rutinas de la alimentación y el sueño, si las normas están claras y son constantes las acatará. Aunque, todavía no entiende lo que se le dice, es capaz de reconocer el tono de voz y de reaccionar ante él.


En este momento se convierten en exploradores, todo a su alrededor está por descubrir y es cuando los padres utilizan el: "ESO NO SE TOCA" pero el niño no hace caso y vuelve a tocar una y otra vez, aunque creas que no sirve para nada mantente firme con la norma fijada.



"NO HACE CASO A NADA"

Entre los dos y los tres años es la etapa en que los niños se oponen a casi todo y pueden aparecer las rabietas. Mantenerse constante y firme es fundamental para superar con éxito y sin desesperar esta etapa.



Con tres años, los niños necesitan que sean sus padres los guías en la educación y que les enseñen con paciencia lo que se espera de ellos ante una orden. Si se le pide que recoja debes acompañarlo y enseñarle como debe hacerlo pero quien debe terminar de recoger es el niño, no los padres. 



No debes darle demasiadas órdenes juntas, si le pides que recoja, se lave las manos y se siente a cenar seguramente sólo haga la primera y las otras se le olvide. Pídesela de una en una y déjale tiempo antes de indicarle la segunda. y, lo más importante, refuerza su comportamiento: ¡qué bien has recogido los juguetes!



"RECOGIENDO FRUTOS"

A partir de los seis años, si los padres han sido constantes y perseverantes en las enseñanza de las normas y los límites y saben que sus hijos los han interiorizado, es momento de ser más flexibles porque el niño ya sabrá lo que tiene que hacer y lo que no, aunque de vez en cuando no esté mal un recordatorio.


"NEGOCIANDO"

La adolescencia es una etapa que no estará carente de conflictos propios de la edad pero, si las normas y los límites han sido enseñados correctamente el modo de resolverlos será más eficaz. Debes de escuchar su criterio y a través de pactos, negociaciones y acuerdos, se irán consensuando los intereses del adolescente y sus padres.


Una vez que el niño ha interiorizado los límites y es responsable de sus actos, se puede empezar a negociar con él, hacer excepciones y establecer pactos.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...